Iba a empezar diciendo que no soy una persona demandante...
No lo dije, porque en cuanto mi cerebro terminó de procesar la frase me dí cuenta de que era una mentira más grande que una mansión.
Creo que a veces cuesta darse cuenta de que uno es medio pedigüeño... Digo medio porque, en definitiva, estoy hablando de mí, y tampoco estoy lista para admitir tanto.
Pero para mí, como creo, para tantos otros, el tema del sueño es indiscutible.
Considero pecado capital que alguien me despierte antes de las 10 de la mañana.
Creo que somos varios, los que sufrimos de este síndrome de "despertarse y no poder dormirse" a diferentes horas de la madrugada.
Hoy particularmente me paso... a las 7.30 am.
SIETE-TREINTA-DE-LA-MAÑANA.
Obviamente, al haberme despertado sola, no tenía a quien culpar, y la ira recayó sobre los objetos que generaron que abandonara el sueño a ese horario que conozco sólo de haberlo visto en el reloj cuando vuelvo de bailar o similares, un sábado o un domingo y por cierta gente que conozco que, no entiendo cómo ni por qué, suele levantarse a esa hora.
Hablo de éstos objetos, en éste orden:
- El puto sol, que con este tiempo de mierda, no sale en todo el día, pero a las 7 de la mañana te da en el centro de la cara.
- La puta persiana abierta, que permite que lo dicho anteriormente suceda.
- El puto frío que hace a la madrugada.
- La puta frazada que no me abriga un carajo.
El hecho es que, una vez despierta, en vez de darme vuelta inmediatamente y pretender que nada había pasado, tuve la brillante idea de ir a hacer pis.
Al haber terminado pensé "y... ya que estoy afuera de la cama...".
Cerré la ventana, cerré la persiana, y me recorrí toda la casa en busca de otra frazada, acolchado o similares que pudiera sacarme el frío.
Obviamente, no encontré nada, con lo cual, volví a la cama, y me acurruqué al lado de mi novio (quien, para variar no se enteró de absolutamente nada), en busca de un poquito de calor humano.
Él, en su ignorancia de la situación, siguió dormido mirando hacia la ventana, dejándome acurrucada a su espalda, que encima estaba fría, y rezando para que el sueño volviera a mí.
Finalmente, entre 30 y 40 minutos después, me dormí, cagada de frío.
Pero esto no termina acá...
A eso de las 8.30 de la mañana, mientras yo dormía superficialmente, ya que necesitaba adentrarme un poco más en el sueño para descansar, alguien entra a la habitación de mi novio (vale aclarar que vive SOLO, y éramos los únicos dos humanos en la casa), y dice: -NENE, DESPERTATE.
Pegué un salto que no sé cómo no me caí de la cama.
Cuando masomenos pude reponerme del shock inicial, y mis ojos, pudieron distinguir la figura que estaba al borde de la cama, me dí cuenta que, OTRA VEZ, era la abuela de mi novio, que venía a abrirle a la chica que limpia.
Digo otra vez, porque la semana pasada, me pasó exactamente lo mismo, sólo que mi novio se había ido a trabajar y yo había quedado sola en la cama, sola en la casa, durmiendo semi en pelotas, sólo con la bombacha, porque hacía calor, y tapada hasta la cabeza con la sábana porque me daba el sol.
Finalmente, después de semejante cagaso, decidí no dormir más, me levanté, me vestí, y cual zombie me fuí a mi casa a prepararme para iniciar la semana laboral.
Así que acá estoy, despierta desde las 8.30 de la mañana, gracias a la abuela de mi novio, y hoy vuelvo a mi casa a las 10.30 de la noche.
Vale aclarar que soy lo que se denomina una persona nocturna, con lo cual, hasta hace una hora no cazaba una al vuelo, y posiblemente, hoy no me duerma hasta las 2 o 3 de la mañana.
Sea como sea, prometo no volver a dormir en lo de mi novio de un lunes a un martes, ni de un miércoles a un jueves, por lo menos hasta que la mucama entre sola, porque si no, voy a terminar muriendo de un paro cardíaco.
(Igual te amo mucho amor :p)